1. La Presencia de Dios
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.
Josué. 1:9
2. La Paz de Dios
Entonces experimentarás la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. Su paz guardará tu corazón y tu mente mientras vivas en Cristo Jesús.
Filipenses 4:7
3. La Fuerza de Dios
Pero los que confían en el Señor tendrán nuevas fuerzas. Volarán alto con alas como las águilas. Correrán y no se cansarán. Caminarán y no se cansarán.
Isaías 40:31
4. La Provisión de Dios
Y este mismo Dios que cuida de mí, suplirá todo lo que os falta, de sus gloriosas riquezas que nos fueron dadas en Cristo Jesús.
Filipenses 4:19
5. La Protección de Dios
El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?
Salmo 27:1
6. La Guía de Dios
Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas y él te mostrará cuál camino tomar.
Proverbios 3:5-6
7. La Sanidad de Dios
Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
Isaías 53:5
8. La Fidelidad de Dios
Reconoce, por lo tanto, que el Señor tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo aman y obedecen sus mandatos.
Deuteronomio 7:9
9. El Consuelo de Dios
Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.
Salmo 23:4
10. La Naturaleza Inmutable de Dios
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.
Hebreos 13:8